InteliOS incorpora el código agrupador del SAT (Anexo 24) completo: 1,079 cuentas y subcuentas. Cada concepto llega con su cuenta asignada; Contabilidad solo revisa los pendientes. Las cuentas se renombran o amplían sin perder el vínculo oficial.
Total que cuadra al centavo: $273,549.96, con cada saldo rastreable hasta su UUID.
InteliOS no lleva los libros oficiales. DIOT, pólizas y balanza son un punto de partida: el contador los revisa, completa y presenta desde su sistema oficial.
Preguntas que antes tomaban días se responden en segundos: cuánto gasto indirecto hubo en la sucursal Norte, qué cuentas crecieron este trimestre, qué proveedores PPD siguen sin pagarse o qué conceptos siguen en “Otros gastos generales”.
La tabla contable no reemplaza a la general: la complementa con un entorno enfocado. Contabilidad no ve información de ventas, y la tabla contable no ofrece esos campos.
La arquitectura de InteliOS resuelve de raíz el mayor dilema de la inteligencia artificial empresarial: la precisión analítica absoluta. En lugar de delegarle cálculos a un modelo de lenguaje, el sistema separa de forma estricta los hechos contables y fiscales de la interpretación de la ley.
En InteliOS, ningún cálculo, saldo, suma o validación se deja al criterio de un modelo. Todo número que aparece en pantalla proviene de reglas fijas aplicadas sobre los datos que ya están en la aplicación:
El resultado: la misma factura produce siempre el mismo resultado, la puede revisar un auditor y se puede rastrear hasta el XML.
Si las cifras son deterministas, ¿para qué la inteligencia? Porque la deducibilidad fiscal y la gestión de riesgo no son aritmética: son interpretación jurídica en contexto. Para leer correctamente estas disposiciones, InteliOS requiere un elemento de alta precisión, reservado exclusivamente para la interpretación:
Fracción I, estricta indispensabilidad: el gasto debe relacionarse con el giro del negocio. Un mismo concepto puede ser indispensable en un restaurante y no en una constructora.
Fracción III, medios de pago: los pagos mayores a $2,000 MXN en efectivo no son deducibles; en combustibles, el pago debe ser electrónico desde cualquier monto.
El IVA solo es acreditable si el gasto es deducible para ISR y si efectivamente se pagó. Una factura PPD sin su complemento de pago no permite acreditar el IVA en ese periodo.
Si el proveedor aparece como presunto, existe un riesgo que debe vigilarse; si aparece como definitivo, sus comprobantes no producen efecto fiscal y el contribuyente debe corregir su situación dentro del plazo legal.
RESICO (1.25% de ISR cuando una persona moral recibe de una persona física), servicios profesionales y arrendamiento (10% de ISR y dos terceras partes del IVA), autotransporte terrestre de bienes (4% de IVA).
La cuenta asignada a cada concepto debe concordar con la naturaleza de la clave del SAT y con la descripción real de lo comprado.
Estas reglas dependen del giro, del régimen, del medio de pago, del momento del pago y de la situación del proveedor al mismo tiempo. Por eso InteliOS combina dos capas: el núcleo determinista entrega los hechos, el elemento de alta precisión los interpreta a la luz de la ley, y la persona decide.
Antes de cualquier auditoría a fondo, cada factura muestra un semáforo fiscal en una columna propia. Se calcula con reglas fijas, al instante, sin inteligencia artificial y sin consumir créditos. Al pasar el cursor sobre el punto se ve el motivo exacto.
Qué resuelve: en lugar de auditar mil facturas una por una, el contador filtra por o y concentra su tiempo —y el uso del asistente— solo donde hay riesgo. Ningún sistema contable tradicional ni hoja de Excel cruza en una sola vista el estatus del SAT, la lista 69-B, la forma de pago y el saldo de cada factura.
Las facturas a crédito (PPD) se pagan después, y cada pago genera un complemento de pago (CFDI tipo P) que indica qué facturas cubre. En la práctica, cruzar esos complementos con sus facturas se hace a mano, en Excel, y casi nunca a tiempo.
Por qué importa: conforme a la Ley del IVA, el impuesto de una factura PPD solo se acredita cuando se paga. Conocer la fecha exacta de pago evita acreditar IVA antes de tiempo (riesgo ante el SAT) o tarde (costo financiero). Además, el saldo pendiente alimenta directamente cuentas por pagar, la DIOT —que considera solo actos pagados— y el semáforo fiscal.
Cada cifra se puede rastrear hasta el XML; ninguna proviene de una suposición.
El semáforo dice dónde mirar; el asistente explica lo que la ley implica.
Las reglas fijas no cuestan créditos; el elemento de alta precisión solo se usa cuando una persona lo pide.
La fecha de acreditamiento de IVA y el saldo real de cada proveedor están disponibles el mismo día en que llega el complemento de pago.
En México conviven dos lenguajes. El fiscal (SAT, CFF, LISR, LIVA) decide qué se declara y qué se deduce. El financiero, el de las Normas de Información Financiera (NIF) que emite el CINIF, decide cómo se presentan la situación y el desempeño del negocio a socios, bancos y auditores. El Puente NIF conecta los conceptos clasificados, el árbol del Anexo 24, el costo directo e indirecto, los pagos, la conciliación bancaria y el costo laboral en una sola capa: todo sale de un único mapeo cuenta → renglón NIF.
Ingresos − costo de ventas = utilidad bruta − gastos de venta y de administración = utilidad de operación; después, otros ingresos y gastos, resultado integral de financiamiento y EBITDA como información complementaria. Cada renglón se abre a sus cuentas, y cada cuenta a sus conceptos y CFDI. El costo laboral de los periodos cerrados se suma donde el usuario indique.
Agrupa en renglones NIF los saldos que generan los CFDI recibidos: proveedores, IVA, retenciones y activos comprados. No incluye bancos, capital ni saldos iniciales, y lo dice.
Cada cuenta muestra su renglón NIF, el origen («De fábrica», «Manual», «Sugerencia confirmada», «Costo directo») y su importe. Cambiarlo exige un motivo y queda en el historial con usuario y fecha. Las sugerencias del asistente nunca se aplican solas.
Compara lo devengado (fecha del CFDI) con lo pagado identificado por complementos de pago, pagos manuales y conciliación bancaria. Las diferencias se listan una por una, «PPD con saldo» o «PUE sin pago identificado», y nunca se ajustan automáticamente.
Con los empleados de Personal y nómina estima a la fecha de corte el aguinaldo devengado, las vacaciones según la tabla de la LFT vigente desde 2023 y la prima vacacional (25 % mínimo), con la póliza sugerida. El contador confirma los importes.
InteliOS no es un sistema de inventarios: no registra almacenes, conteos ni lotes. Muestra el valor estimado de insumos comprados desde los CFDI, con costo promedio ponderado por insumo y unidad. Sirve de referencia al contador; no sustituye un conteo físico.







Cada mes alguien entra al portal de cada banco, descarga el estado de cuenta, lo abre en Excel y lo compara renglón por renglón contra las facturas: busca el proveedor, revisa que el importe coincida, marca con color lo que ya cuadró y anota a un lado lo que falta. Cuando una sola transferencia paga varias facturas, hay que sumar combinaciones a mano hasta dar con el total. Las comisiones y el IVA de comisiones se capturan uno por uno en la póliza.
El resultado es conocido: un archivo distinto por banco y por mes, copias con nombres como "conciliación enero final 2", fórmulas que se rompen al pegar un mes nuevo, y nadie sabe con certeza cuál versión es la buena. Además, esos archivos contienen saldos, cuentas y movimientos de la empresa, y terminan guardados en computadoras personales, memorias y correos.
La facilidad de uso es el punto central: el usuario elige la cuenta bancaria, arrastra el archivo que descargó del banco (BBVA, Banorte, Santander, Banamex o la plantilla universal) y el sistema muestra una vista previa con el número de movimientos, cargos, abonos y los que ya estaban cargados antes. Al confirmar, los movimientos quedan guardados en la base de datos de la empresa, con acceso solo para los roles autorizados.
Desde ese momento el archivo de Excel ya no es necesario: puede borrarse de la computadora para que la información bancaria sensible no quede dispersa. Si alguien vuelve a subir el mismo archivo, o un periodo que se traslapa, el sistema reconoce los movimientos repetidos y no los duplica.
A diferencia de otros sistemas que obligan a pasar primero el PDF por un convertidor externo, descargar una hoja de Excel y después volver a subirla para conciliar, en InteliOS arrastras tu estado de cuenta en PDF (o Excel/CSV) directamente a la pantalla de conciliación. El sistema extrae los movimientos, valida la cuadratura matemática del saldo y los presenta listos para conciliar en un solo paso, ahorrando tiempo y eliminando la manipulación manual de archivos.
El cruce es cálculo exacto, sin inteligencia artificial y sin consumo de créditos. Nada se concilia sin la aprobación del usuario: el sistema propone y la persona aprueba, una por una o todas a la vez.
Un cargo del banco con el mismo importe, al centavo, que una factura de pago en una exhibición (PUE) o un complemento de pago, dentro de una ventana de ±5 días y con el mismo RFC cuando el banco lo incluye en el concepto de la transferencia.
Una sola transferencia que liquida varias facturas del mismo proveedor. El sistema busca entre las facturas pendientes de ese RFC la combinación exacta que suma el importe pagado y la muestra desglosada.
Cargos que nunca tendrán factura de proveedor, como comisiones por transferencia, IVA de comisiones, manejo de cuenta o intereses. Se reconocen por el texto que usa el banco y se proponen directo a su cuenta contable (por ejemplo, comisiones a 601.83 e IVA de comisiones a 118.01).
Lo que no encaja en ningún nivel queda en Por conciliar: retiros, compras sin factura o proveedores que aún no emiten su complemento de pago. Ahí el usuario busca la factura a mano o lo envía a una cuenta transitoria que la empresa defina para revisarlo después, sin detener el cierre del mes.
Las pantallas siguientes muestran el estado de cuenta de ejemplo de BBVA de enero de 2025, cruzado contra facturas reales de la empresa: 30 movimientos, 24 propuestas listas y 6 por conciliar.




Cada movimiento aprobado queda ligado a su factura o a su cuenta contable dentro del árbol de cuentas basado en el código agrupador del SAT (Anexo 24). El usuario puede renombrar cuentas, crear subcuentas propias y reorganizar las ramas; el código oficial del SAT se conserva detrás, así que los reportes siguen cuadrando. Como cada factura ya viene desglosada por concepto, la conciliación no solo dice "este cargo pagó esta factura": también dice qué insumos, qué centros de costos y qué parte de costo directo o indirecto se pagaron con ese dinero.
En México, buena parte de la operación con proveedores ocurre en WhatsApp: se piden cotizaciones, se confirman pedidos, se solicitan facturas y se aclaran precios. El problema es que esa conversación queda en el teléfono de una persona. La factura llega como un archivo adjunto que alguien debe descargar, reenviar al correo y volver a subir, y las solicitudes de XML o de complemento de pago se pierden entre otros mensajes.
InteliOS conecta el número de WhatsApp Business que la empresa ya tiene contratado. No se compra ni se paga ningún número adicional: la empresa conserva su número, su historial y su relación con Meta, y InteliOS se convierte en el destino ordenado de lo que llega por ese canal.

Antes de recibir o enviar cualquier mensaje, la empresa registra en Configuración › Conector WhatsApp a sus empleados, proveedores (ligados por RFC al catálogo) y contadores externos. Cada número tiene permisos propios: enviar facturas, capturar preclasificaciones y recibir avisos.

Cuando un proveedor o empleado autorizado manda el XML, InteliOS lo procesa con la misma importación que se usa para archivos y correos: se valida el RFC receptor, se evita el duplicado por folio fiscal y la factura se clasifica por concepto en el árbol de cuentas. Un PDF queda como factura provisional hasta recibir el XML. El remitente recibe una respuesta inmediata con el resultado.

Un empleado en obra, sucursal o almacén escribe la compra como lo haría con su jefe: "Cemento 20 bultos Ferretería López obra Norte". El asistente propone una preclasificación con concepto, cantidad, proveedor y destino, y la devuelve con dos botones: Confirmar o Corregir. Nada se guarda sin confirmación. Al confirmar, la preclasificación queda en el Preclasificador de Compras y, cuando llega el CFDI, el cruce es inmediato.

Fuera de una conversación iniciada por el contacto, WhatsApp solo permite mensajes con plantillas aprobadas por Meta. InteliOS trae siete plantillas listas para revisión.

Cada envío es una acción autorizable por rol en la matriz de permisos, igual que el resto de InteliOS. Las cifras de ventas nunca salen hacia roles que no son de Finanzas.

Desde una factura, el usuario pulsa Enviar por WhatsApp y elige: solicitar el XML, solicitar el complemento de pago o pedir una aclaración de precio. Si el proveedor escribió en las últimas 24 horas se puede mandar texto libre; si no, se usa la plantilla aprobada. Cuando el proveedor responde con el XML, InteliOS lo liga automáticamente a la solicitud pendiente, la marca como Procesada y le agradece al proveedor. Ya no hace falta perseguir facturas en hilos de chat.
La pestaña Mensajes WhatsApp muestra cada mensaje entrante y saliente con su estado (enviado, entregado, leído o falló), las solicitudes pendientes a proveedores y un acceso directo a la factura o preclasificación que generó. Cada mensaje queda guardado antes de procesarse, de modo que ningún comprobante se pierde aunque el procesamiento se repita.

En la mayoría de las empresas mexicanas, la nómina es el egreso más grande y, al mismo tiempo, el menos conectado con la operación. Cada quincena el contador timbra un CFDI de nómina por cada trabajador y lo envía al SAT, pero ese comprobante termina en una carpeta de recibos. Nadie lo relaciona con el departamento, el centro de costos, la obra, el proyecto o la división donde realmente se trabajó.
Mientras tanto, la asistencia vive en un reloj checador, en una hoja de Excel o en una libreta, y las incidencias (faltas, retardos, horas extra, bonos) se negocian por mensaje. El resultado: se conoce el costo de los materiales con mucho detalle, pero el costo de la mano de obra llega tarde, agregado y sin dueño.
InteliOS vincula el costo laboral renglón por renglón con el nombre de cada empleado y, a través de él, con su departamento, centro de costos, proyecto, obra o división. Ese mismo vínculo se conserva cuando llega el CFDI de nómina oficial. Así, por primera vez, el comprobante fiscal de nómina queda conectado con la persona y con el lugar donde se generó el costo, igual que ya ocurre con cada concepto de compra.
Esto permite responder preguntas que hoy requieren días de conciliación manual:
Las experiencias de mano de obra y pre-nómina se reúnen en Personal y nómina, con cinco pestañas: Pre-nómina, Incidencias, Asistencia, Empleados y Costos y productividad. Hay un directorio compartido: no es necesario recrear a la misma persona en dos menús.
La ficha centraliza nombre, número de empleado, puesto, departamento, centro de costos, salario diario, frecuencia de pago, horario, días laborales, tolerancia, fecha de ingreso, RFC, CURP y estado activo.
La ficha indica la adscripción y el horario actuales; no es un historial completo de cambios de puesto, salario y departamento. No sustituye una suite completa de recursos humanos.


Con las checadas y las incidencias aprobadas, InteliOS calcula una estimación: sueldo del periodo, descuentos por faltas, horas extra y primas, bonos, y un factor de carga patronal configurable (por ejemplo 32 %) que aproxima IMSS, INFONAVIT, impuesto estatal sobre nómina y provisiones de aguinaldo y vacaciones. El cálculo se revisa en Pre-nómina mientras el periodo está abierto. Al cerrar el periodo, el costo se incorpora a Margen, al comparativo de presupuesto y a la Tabla Dinámica.
Es importante subrayarlo: el primer cálculo es una aproximación para tener el costo laboral al día. No sustituye el cálculo fiscal de la nómina.
Cuando el contador o el sistema de nómina timbra los recibos, Cargar CFDI de nómina lee los XML del periodo y los relaciona por número de empleado, CURP o RFC, validando que la fecha corresponda al periodo. Con Aplicar real, las percepciones timbradas sustituyen a las estimadas y la diferencia queda visible; la estimación original queda como referencia. No basta con que el XML exista en otra pantalla: la descarga del SAT no concilia por sí sola la nómina.
Como el CFDI de nómina no incluye las aportaciones patronales, el costo total del empleador sigue sumando un factor de carga sobre las percepciones timbradas; ese factor se ajusta con el contador.

Faltas, retardos, horas extra, bonos y descuentos se capturan manualmente o se generan a partir de la asistencia. Solo las incidencias aprobadas entran al cálculo; las pendientes se muestran con su contador y pueden aprobarse en bloque.



El registro de asistencia en sitio es opcional. Las empresas que ya tienen reloj checador pueden importar sus archivos de Excel o CSV sin comprar nada. Quien quiera registrar la asistencia directamente en InteliOS puede instalar un quiosco, lo que implica un costo adicional de hardware a cargo de la empresa:
El quiosco funciona como aplicación en el navegador de la tableta: el empleado captura su número y su PIN, y la entrada y la salida se alternan solas. Tras cinco intentos fallidos el acceso se bloquea temporalmente.
No es una lectura biométrica. El icono de huella no implica captura de huella, reconocimiento facial ni prueba de identidad; la empresa decide cómo controlar el intercambio de PIN.

El quiosco no es una libreta digital que se exporta al final de la quincena. Cada marca confirmada, con conexión, se guarda en InteliOS Cloud en ese momento, asociada al empleado, la fecha, la hora y el tipo de registro. La asistencia del día y el historial quedan disponibles hasta la última marca guardada.
El reloj sin internet es distinto. InteliOS no lo convierte en un dispositivo conectado ni descarga sus registros: el responsable exporta el archivo y lo sube con Importar checador (Excel o CSV). Sus marcas están al día solo hasta la última importación.

Ejemplo de una fábrica en una quincena. Primero, la pre-nómina estima el costo de cada persona con su asistencia y sus incidencias aprobadas. Después, el CFDI de nómina timbrado por el contador es la fuente final: al cargarlo y aplicar lo conciliado, las percepciones timbradas sustituyen a las estimadas. Como cada empleado tiene departamento y centro de costos, el costo sube ya clasificado.
Datos ficticios de ejemplo. La división se representa con un centro de costos y cada departamento se relaciona con un centro; no es un organigrama jerárquico completo. El costo se publica en los reportes al cerrar el periodo.
InteliOS no es un software fiscal de nómina: no calcula ISR, cuotas obreras del IMSS ni subsidios, y no timbra recibos de nómina. Ese proceso sigue a cargo del contador o del sistema de nómina de la empresa. InteliOS estima el costo laboral para la operación y, después, lo concilia con el CFDI oficial.
Las cifras y nombres de las capturas corresponden a datos de demostración ficticios.
InteliOS usa el CFDI como evidencia del costo real y lo conecta con todo lo demás. El control de costos se convierte en un proceso continuo de aprendizaje y decisión, aplicable a cualquier industria.
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